sábado, noviembre 15, 2008

"Samus"

La madrugada del 12 de enero, un caballo se adentró en la plaza de la ciudad, con una caminata lenta y marcada, haciendo que las piedras despertaran al posar sus herraduras. Era un caballo de mal aspecto, casi funerario, que dio un par de vueltas hasta detenerse en la fuente de mármol. Relinchó casi por cumplir con el gesto de caballo, como quien habla susurrando. Hizo descender su hocico hasta sumergirlo en agua. Estaba fresca y por reflejo empezó a beber.
Sus patas traseras temblaban hasta que no soportó mas. Sentado, incómodo, continuó con el hocico en el agua, ahora sin beber.
Solo por sentir el frío.
Solo por sentir algo distinto al dolor de su pellejo cansado.
Había caminado tanto.
Se había perdido en cuanta senda entrecruzada se topaba.
Durmió bajo la tormenta y el viento.
Caminó por la nieve y por praderas de polvos inmensurables.
Y hoy tan solo bebe un poco de agua, con la cola vaga ahogada en sueño.