Qué sueño me da ver al Maño bostezar tapándose la boca con los cuatro y medio que tiene en la mano izquierda.
Un resfregón de ojos, nariz, como raspando el rostro hasta el pelo, con los brazos flectados.
Un estirón sin verguenza que me deja somnoliento.
Se rasca el codo y vuelve a bostezar.
Mira a la Godela conversar con su cuñada.
-Está mostrándo todo el vejestorio- comentó riendo.
La Godela siguió desentrañando una cartera antigua. Encuentra una foto familiar.
-¿No te dije que está mostrándo todos los vejestorios?-comentó el Maño.
La Godela sacó un anillo minúsculo.
-La joya del Pacífico-exclamó finalmente al ver el accesorio deteriorado .
Se rascó la barbilla.
Urgó su nariz.
Cruzó sus brazos.
-¿A cuánto estamos?-preguntó el Maño.
-A quince-contestó la Godela.
Un nuevo bostezo. El Maño se ríe y se burla de su esposa.
Se levanta del sillón y se va a prender la cocina.
(Escrito el sábado 15-11-08; dedicado a Manuel Cartes)