-¡Oiga!, allá afuera las carnes se hacen vapor, ¿que no piensa ponerse una armostura?
-¡Hombre, que me has salvado! Poco precavido soy. De donde vengo la rutina se hace cuando la luz se ausenta a recobrar sus fuerzas.Un edicto lo dispuso así porque hombres ya no quedaban para la guerra a causa del sol. Por cientos morían al salir de día.
-¿Y de donde sois entonado viajero?
-De Musón.
-¡Pero si eso está del otro lado del mundo! ¿Qué haces en este lugar?
-Busco a mi padre. Hace 20 años salió en busca de agua para mi pueblo y de mi vista se esfumó tras una niebla irónica que no mojaba los campos, pero que como os cuento, devoró su carabana. Y ahora debo continuar. También busco agua.
-Hombre de fe, tantas bendiciones para ti como astros en el cielo. Y ponte la armostura de acero que aunque pesa, es de las buenas la mejor.
-Muchas gracias y bendiciones en abundancia por cada recomendación; por la atención y el gesto servil de ayuda.
(El sujeto se coloca la coraza, el casco y se marcha)
-Ese hombre es un osado. Como el que hace años alojó en esta posada en busca de agua, ¿lo recuerdas?. Si hasta se parecían en la actitud pausada y el respirar jadeante.Pero hoy muchos andan en busca de tantas cosas que tantos rostros se me hacen uno en la memoria.
Estoy viejo.
Vamos a dormir la siesta.
-¡Hombre, que me has salvado! Poco precavido soy. De donde vengo la rutina se hace cuando la luz se ausenta a recobrar sus fuerzas.Un edicto lo dispuso así porque hombres ya no quedaban para la guerra a causa del sol. Por cientos morían al salir de día.
-¿Y de donde sois entonado viajero?
-De Musón.
-¡Pero si eso está del otro lado del mundo! ¿Qué haces en este lugar?
-Busco a mi padre. Hace 20 años salió en busca de agua para mi pueblo y de mi vista se esfumó tras una niebla irónica que no mojaba los campos, pero que como os cuento, devoró su carabana. Y ahora debo continuar. También busco agua.
-Hombre de fe, tantas bendiciones para ti como astros en el cielo. Y ponte la armostura de acero que aunque pesa, es de las buenas la mejor.
-Muchas gracias y bendiciones en abundancia por cada recomendación; por la atención y el gesto servil de ayuda.
(El sujeto se coloca la coraza, el casco y se marcha)
-Ese hombre es un osado. Como el que hace años alojó en esta posada en busca de agua, ¿lo recuerdas?. Si hasta se parecían en la actitud pausada y el respirar jadeante.Pero hoy muchos andan en busca de tantas cosas que tantos rostros se me hacen uno en la memoria.
Estoy viejo.
Vamos a dormir la siesta.