al abrigo de estas cuatro patas,
una melodía rupestre;
una tenue,
que se apaga entre mis dientes.
¡Que mi canto te llegue, te llene
y paisaje se haga a tu vista!
¡Mirale si no has de escucharle!
Que este susurro es breve
y reposa a mi lado
debiendo dormirse en tus brazos.
Cantar mío.
¡Sordera mía que este canto ya no lo escucho!
A yacer en tu lecho le he enviado.
Recíbele.
(...Raskolnikov...)
una melodía rupestre;
una tenue,
que se apaga entre mis dientes.
¡Que mi canto te llegue, te llene
y paisaje se haga a tu vista!
¡Mirale si no has de escucharle!
Que este susurro es breve
y reposa a mi lado
debiendo dormirse en tus brazos.
Cantar mío.
¡Sordera mía que este canto ya no lo escucho!
A yacer en tu lecho le he enviado.
Recíbele.
(...Raskolnikov...)
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