La espera hace de las horas un abuso.
Los miedos rebrotan en cada rama pensativa.
Y yo,
con la duda de saber que es lo que sigue
me voy haciendo ideas,
y revivo planes tantas veces desarticulados.
Espero que no sea un juego absurdo disfrazado de promesa.
Espero que la virtud prospere;
que la palabra etílica cobre potencia
y que esos dichos tuyos
forjen la armadura del respeto
y la espada de la seguridad.
Yo aquí,
me quedo esperando
a que todo esto haya de terminar,
tal vez en tus brazos.
No quiera Dios te hayas de olvidar.
(para ti...)
1 comentario:
He sentido de pronto como la palabra etílica es la más verosímil antes mis huesos.
Devuelvo el abrazo, desde el Concepción anochecido.
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